Municipio reforzará prevención, capacitación e inspecciones mientras gestiona con autoridades de Estados Unidos condiciones que permitan fortalecer la exportación de ganado desde la frontera
Ciudad Juárez.- Ante el riesgo sanitario y económico que representa el gusano barrenador para la actividad pecuaria de la región, el Gobierno Municipal reforzará acciones preventivas, capacitación e inspecciones para reducir posibilidades de propagación y proteger a un sector ganadero que depende en buena medida del intercambio comercial con Estados Unidos.
El alcalde Héctor Ortiz Orpinel informó que, aunque la atención directa de esta problemática corresponde al Gobierno del Estado a través de la Secretaría de Desarrollo Rural, el Municipio decidió intervenir desde el ámbito preventivo para respaldar a productores, médicos veterinarios y sectores vinculados con la sanidad animal.
La estrategia contempla principalmente difusión de información técnica, capacitación especializada y posibles esquemas de inspección orientados a detectar riesgos antes de que se conviertan en un problema de mayor escala.
El tema adquiere especial relevancia por las consecuencias que una contingencia sanitaria puede generar sobre la movilización y exportación de ganado, una actividad estratégica para Chihuahua y particularmente para la zona fronteriza.
Ortiz Orpinel dio a conocer que también se trabaja en propuestas y comunicación con autoridades de Estados Unidos para buscar condiciones que permitan mantener y fortalecer los espacios destinados a la exportación ganadera.
La intención es evitar que las restricciones sanitarias terminen generando un impacto prolongado sobre productores que dependen de la comercialización transfronteriza.
En este esfuerzo también participa la regidora Fernanda Ávalos, quien ha intervenido en el intercambio de información y en la organización de capacitaciones dirigidas a médicos veterinarios y personas relacionadas con la producción pecuaria.
La prevención será una de las principales líneas de actuación.
El Municipio pretende que productores y especialistas cuenten con información suficiente para reconocer signos de riesgo, reportar oportunamente posibles casos y aplicar medidas sanitarias antes de que exista propagación.
Aunque se contempla la posibilidad de realizar inspecciones, la administración municipal plantea que la capacitación y la detección temprana tendrán mayor peso dentro de la estrategia.
La presencia del gusano barrenador representa una amenaza particularmente sensible para el sector ganadero porque puede afectar directamente la salud de los animales, generar pérdidas económicas y provocar mayores controles o restricciones comerciales.
Por esa razón, la coordinación entre los distintos niveles de gobierno, productores y especialistas veterinarios será determinante para contener cualquier riesgo sanitario.
El Gobierno Municipal mantendrá colaboración con autoridades estatales y con organismos productivos para fortalecer los mecanismos de prevención y mantener actualizado al sector sobre las medidas que se implementen.
La frontera enfrenta así un doble desafío: impedir que una plaga sanitaria gane terreno y, al mismo tiempo, evitar que sus efectos terminen cerrando oportunidades comerciales para una de las actividades productivas históricamente ligadas a Chihuahua.
La respuesta preventiva buscará adelantarse al problema, pero el verdadero impacto dependerá de la capacidad de autoridades y productores para mantener vigilancia constante, intercambio de información y protocolos sanitarios suficientes que permitan proteger al ganado y sostener la exportación.
